Revestir azulejos antiguos disimulando sus juntas es posible

La renovación sin generar suciedades y escombros se llama microcemento

 

Cuando se trata de renovar una antigua vivienda, a menudo llegamos al mismo dilema: ¿Qué hacer con el antiguo revestimiento, lo quitamos o cubrimos el viejo azulejo o gres?

Hasta ahora la mejor opción había sido pintarlo, pero no obtenemos entonces una continuidad en la superficie.

Existen mejores posibilidades, el microcemento es perfecto para espacios antiguos, con superficies demasiado desgastadas o con revestimientos desiguales.

Para las cocinas más vanguardistas microcemento, un material versátil enteramente mineral de alta resistencia a la compresión y al paso del tiempo. La aplicación de microcemento en paredes permite crear un efecto decorativo que tiene puntos en común con el estuco veneciano, con las características aguas, pero con un aspecto más natural. De esta manera, convierte la estancia en una zona muy atractiva, con un tacto liso y agradable.

 

Comparto este vídeo donde se pueden ver el proceso de revestir con microcemento sobre azulejos antiguos preparando con imprimación como barrera de humedades – de la empresa Luxuryciment

 

Una de las tendencias más de moda en las cocinas de las casas contemporáneas de hoy en día es el uso de microcemento. Es un tipo de revestimiento que se aplica directamente sobre el revestimiento existente (como azulejo) produciendo una superficie continua. Este efecto de continuidad aporta una sensación de amplitud de espacios y luminosidad.

Consiste en una capa de base cemento de 4 mm de grosor al que se le aplica un producto colorante y se aplica una capa protectora. Existen 51 colores que pueden ser usados, aunque los más habituales suelen ser el gris y el blanco. El acabado tiene siempre un efecto difuminado ligeramente veteado debido al propio cemento que da un toque original a la superficie. El acabado minimalista o rústico depende de los barnices que se le aplique: mate, satinado o brillante. Resistente al calor del fuego, el agua, los comportamientos químicos de los alimentos y la abrasión provocada por los productos de mantenimiento. Nunca aplicar sobre madera natural o soportes formados por piezas que puedan dilatar de forma diferente.