Lo que debes conocer de la Ceftriaxona para la enfermedad de Lyme

El avance de las etapas de lyme hace que el uso de la ceftriaxona sea importante para combatir la bacteria, así como los problemas que hayan sido causados a través de los patógenos que tiene la bacteria en el huésped humanos.

Por ello, es importante conocer todos los detalles de esta medicamento, y esto te los mostraremos a continuación, al igual que su uso clínico en la enfermedad.

¿Qué es la Ceftriaxona?

La ceftriaxona es un antibiótico betalactámico seguro y eficaz en el combate de bacterias, esta es una herramienta que esta ubicada en el espectro de Gram Negativas y Gram positivas. La misma puede ser considerada como un equivalente a la cefotaxima.

Esta pertenece al grupo de cefalosporinas, que son antibióticos beta-lactámicos con parecido a la penicilina, y que han demostrado la buena resistencia que tienen contra las enzimas, que están presentes en las bacterias.

Estos actúan en la inhibición de la pared celular bacteriana, ya que, al ser en pocas palabras un bactericida tiene el objetivo de eliminar la bacteria que causa la enfermedad del lyme, así como otras enfermedades e infecciones.

Es comúnmente encontrada en forma de inyección para ser aplicada vía intravenosa o intramuscular, ya sea en presentación de ampolleta o frasco ámpula, entendiendo que las solución intramuscular solo debe aplicarse y usarse por esa sola vía.

Uso clínico de la Ceftriaxona en la enfermedad de lyme

En la enfermedad de lyme este antibiótico es administrado en las últimas etapas de la enfermedad, ya que es en estas donde las afecciones son más severas en el paciente.

El uso clínico de esta es frecuentemente combinado con otros antibióticos, en algunos casos a través de un “coctel” que se aplica en los pacientes, para así poder detener las infecciones en especial en la enfermedad de lyme tratamiento que combate los síntomas más inclementes.

La dosis clínica a usarse es de 1 g y debe ser adaptada a los pacientes que tengan menor edad, quienes forman parte de la estadística de afectados por esta bacteria, así mismo la severidad de los síntomas del lyme y el tipo que posean. Todas estas características cambiaran el tratamiento y la vía de aplicación.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que aun después de haber sido usado este antibióticos, junto con otros en esta tercera etapa del lyme, existe la posibilidad de seguir presentando todos los síntomas, mismos que pueden durar alrededor de seis meses o más.

El uso de antibióticos para combatir las infecciones bacterianas tiene sus beneficios, aun así existen muchos espacios por recorrer y así prevenir, o disminuir, la enfermedad del lyme en los pacientes.

La ceftriaxona es uno de los antibióticos que puede ayudar a tratar la enfermedad en las últimas etapas, donde se ha convertido en un estado crónico para el paciente causándole colores e incomodidades. Por ello es importante saber y conocer todos sus usos, además de la presentación en que se encuentran.