EXPRIMIDOR DE NARANJAS INDUSTRIAL

Yo era uno de esos  ejecutivos que tienen tal carga de trabajo que muchas veces no paraba para comer o comía cualquier cosa.

Con el tiempo el estrés y mi mala alimentación me pasaron factura, en ese momento tuve que hacer un parón. Esa situación supuso un punto de inflexión en mi vida y me hizo replantearme si quería seguir por ese camino. Comencé a comer sano y hacer deporte, pero para mí no era suficiente dado que mi trabajo me volvería a llevar con el tiempo a mis viejos hábitos.

Un día caminando por la calle me llamó la atención un pequeño local no sólo por su decoración, muy sencilla y con materiales reciclados sino porque su carta estaba compuesta por alimentos saludables y orgánicos. Desde ese momento empezó a rondarme por la cabeza la idea de montar un negocio de estas características, pero ¿que sabía yo del mundo de la hostelería? Comencé a informarme y poco a poco fui adentrándome en este mundo desconocido hasta ese momento para mí. Asistí a cursos y seminarios sobre alimentación sana y a contactar con personas relacionadas con las corrientes “healthy”.

03 Exprimidor de naranjas industrial

Encontré un local ideal situado en una calle peatonal en un  barrio conocido por seguir este tipo de corriente. Realicé las obras necesarias siempre buscando que mi negocio fuese un lugar para relajarse y sentirse bien y sobre todo servir comida saludable y sencilla. Pero no sólo quería servir comida natural, también quería que mis bebidas fuesen 100% naturales. Pensaba que el zumo de naranja sería uno de los productos más consumidos de mi establecimiento, por lo que empecé a buscar un exprimidor de naranjas industrial que fuera rápido, cómodo y tuviera una gran capacidad de producción. Además, como no tenía demasiado dinero para invertir, buscaba un exprimidor industrial que fuera asequible y que me diera una importante utilidad por lo que iba a gastar en él. Por último, también tenía que asegurarme de que la empresa que me lo vendía iba a responder por el producto. Ciertamente, en un principio pensaba que era mucho pedir. Pero era mi negocio y mi dinero lo que estaba en juego, así que busqué la mejor opción posible dentro de mi presupuesto. Mi proveedor de panadería orgánica me recomendó la empresa Mizumo ya que muchos de sus clientes  tenían sus máquinas en sus negocios. Contacté con ellos y un tiempo récord me proporcionaron  el exprimidor que necesitaba y con todo tipo de coberturas.

Por fin llegó la apertura y poco a poco mi clientela ha ido aumentando día a día tanto que he incluido dentro de mi carta “cocteles naturales” que tienen como componente principal el zumo de naranja. Estoy tan contento que incluso me he planteado en ampliar el negocio y seguro que contactaré con Mizumo para adquirir la maquinaria.