El Aceite de Lavanda y sus propiedades para la piel

Desde el té con leche con unas gotas de aceite esencial de lavanda hasta los malvaviscos de lavanda, esta planta ha ido ganando popularidad en el mundo culinario.

La lavandula angustifolia pertenece a la familia de la menta, pero su sabor y aroma son únicos. Su fuerte aroma ha sido descrito como una mezcla de menta y romero, al tiempo que conserva su aroma dulce y floral.

La lavanda se ha disfrutado durante mucho tiempo en su forma de aceite por su espléndido aroma y sus efectos curativos. Su aceite esencial se utilizado en un sinfín de propósitos como la elaboración de perfumes, e incluso se utilizó en la Primera Guerra Mundial como antisépticos.

Los estudios recientes, además, también indican que la lavanda podría ser de gran ayuda a la hora de combatir los dolores de cabeza, reducir el estrés, el insomnio e incluso utilizarlo como un repelente de insectos natural.

¿Cómo se elabora el Aceite Esencial de Lavanda?

 

La lavanda generalmente se cosecha y se recolecta a mano de los campos. Las flores se atan juntas en racimos y se dejan secar durante varias semanas. Este proceso evita que el aceite se vuelva rancio y los brotes se eliminan más fácilmente de los tallos cuando están secos.

Una vez que las flores estén lo suficientemente secas, ¡es hora de que se destilen al vapor! La destilación al vapor asegura que se obtengan los mayores beneficios de la lavanda sin contaminarse con químicos como la acetona o el hexano en los métodos de extracción con solventes.

La lavanda se coloca sobre el agua hirviendo, pero no se sienta directamente en ella para evitar que se queme. A medida que el agua hirviendo vaporiza suavemente la lavanda, la alta presión y el calor expulsan el aceite de las flores.

El vapor transporta la mezcla de vapor y aceite a un condensador; aquí es donde se enfría y se vuelve líquido. El vapor se convierte en un hidrolato y el aceite de lavanda permanece en la superficie gracias al diferente peso molecular. Gracias a ello, es fácil de separar ambos líquidos.

Los Beneficios del Aceite de Lavanda para la Piel

 

Cada día son más las personas que optan por ingredientes y cosméticos naturales para su rutina de cuidados y no es para menos. Estos productos ofrecen la seguridad de utilizar un producto de calidad que aporta todos los nutrientes a la piel para mostrar sana.

Además, algunos ingredientes como el aceite de lavanda cuentan con propiedades muy característica. Este aceite esencial es conocido gracias a sus beneficios antiinflamatorios y aroma terapéutico.

 

El aceite de Lavanda para el acné

 

¿Utilizar un aceite para combatir el acné? Aunque la creencia popular indica que no, algunos aceites ecológicos puedes ser grandes aliados a la hora de ayudar a regular las pieles grasas.

El acné a menudo estalla cuando la piel no tiene suficiente aceite o durante la pubertad debido a los cambios hormonales. La piel seca puede comenzar a producir sebo en exceso para compensar, lo que conduce a la formación de acné y poros obstruidos.

El aceite de lavanda no solo hidrata la piel, sino que también es antibacteriano y puede matar las bacterias que penetran en los poros. Eso hace que el aceite de lavanda sea perfecto para prevenir y tratar el acné.

Aceite de Lavanda Antioxidante

 

Actualmente ya es bien conocida la capacidad que muestra el aceite esencial de lavanda para ayudar a combatir los signos del envejecimiento de la piel. El aceite de lavanda es una potente fuente de antioxidantes y otros fitoquímicos beneficiosos que combaten el daño de los radicales libres, causados ​​por estresores ambientales como el sol y la contaminación.

Eso significa que los antioxidantes en el aceite de lavanda pueden ayudar a proteger contra las arrugas, líneas finas y manchas oscuras. Hidrata para una tez radiante y más joven con el aceite de lavanda.