Ayer estuve en Conil y esto fue lo que hice

Ayer estuve en Conil. Cómo unas pocas palabras puede encerrar tantísimo contenido. Conil,
localidad de la costa gaditana de la luz y pueblo blanco de Cádiz, es la representación más
sublime del turismo gaditano.

Así que sin más, paso a contarte qué ver en Conil según yo lo viví.

Playas paradisíacas. Bares y restaurantes donde disfrutar de una
de las mejores gastronomías de la provincia. Los patios de Conil, cuya decoración evoca
recuerdos de otra época. La Torre de Guzmán y Faro de Roche, dos esbeltas estructuras a los
pies de su costa.

Sus fiestas singulares, como la del palmito. La Iglesia de Santa Catalina,
monumento de interés cultural. Y un sinfín de oportunidades, que cualquiera que pase por
Conil, no debería perderse.
Ayer estuve en Conil y como llegué muy temprano, paseé por las calles del centro. Atravesar el
arco de la villa (Puerta de la Villa) me supuso un traslado en el tiempo. Imaginé como pudo ser
Conil durante la época medieval.

Alguien que pasó por mi lado, me dijo que también la
conocían como Puerta de Vejer, porque desde allí se iniciaba el camino a la vecina localidad.
Decidí pasar por el arco, y me encuentro una coqueta plaza, la Plaza de España, con bares,
donde me tomé un cafelito, contemplando la singularidad de la plaza. Observé una estatua de
un señor sentado en un banco, que leía un libro a un niño, posiblemente un cuento. Pregunté
al camarero, qué representaba esa estatua y me dijo que era un homenaje al premio Nobel de
Literatura, José Saramago.

Me hablaron de una bodega, que además tenía una pequeña almazara ecológica, que podía
ser visitada y degustar sus vinos y aceites ecológicos. Pero, este lo anoté como un plan par mi
próxima visita que será muy pronto.
Ayer estuve en Conil y después de mi pausado café en la plaza de España, decidí acercarme a
visitar una de las playas más populares, la de la Fontanilla. Una vez allí me hablaron de la calita
de Roche, que por todo lo que me dijeron, no dudé en ir a visitarla. Y ya os digo, que aluciné.
Pero Conil, tiene más playas, que me he informado ya, y las tengo anotadas para la próxima
visita. Ante las espectaculares vistas, y a la voz de mis comentarios, alguien me dijo que existía
una escuela de buceo en Conil.

Llegó la hora del aperitivo y antes de partir hacia Conil, pregunté qué me recomendaban
tomar, algo que fuera típico de Conil. Me aconsejaron pedirme un cartucho de pescaito frito.
Pero sobre todo el que te ponen en la freiduría Zapola. Así que hacia allí me dirigí y os lo
recomiendo en vuestra visita a Conil.

Ya para completar mi almuerzo, entré en un bar que
ofrecía especialidad en atún rojo de almadraba. La variedad era amplia: tartar de atún, atún
encebollado, atún con aceite de algas, etc. Así que me decidí por el plato, que a mi juicio, podía
ser el más típico, el atún encebollado. El postre, una copa de mojito. Por cierto, me
recomendaron el del bar jacaranda.

Ayer estuve en Conil, y como ya os he contado, después de haberme deleitado con una buena
comida, me di un paseo nuevamente por sus calles. Esta vez en busca de sus famosos patios.
En el recorrido, pude ver alguno de estos patios.

Cuidados con una gran exquisitez. Manos
profesionales parece que cuidan esas macetas. Nada que envidiarles a los archifamosos patios
de Córdoba. Seguí paseando, y llegué a la Iglesia de Santa Catalina. No pude entrar, estaba

cerrada, pero pude leer que es una iglesia del S. XV y que está catalogada como bien de interés
cultural. Así que saqué mi cuaderno de viaje y me apunté como visita pendiente.
Ayer estuve en Conil, y se me vino la tarde encima.

Así que, aceleré el paso, para no perderme una de las que podía ser de las más bellas puestas de sol que pueda verse a lo largo y ancho de
la geografía española. La que me pillaba más cerca era la playa de la Fontanilla y hasta ella me
fui. Los colores que se vieron en el atardecer se grabaron en mis recuerdos, creo que para
siempre.

En mi cuaderno de viaje, en el apartado de cosas pendientes, anoté ver otras puesta
de sol en Conil; por ejemplo, junto al faro de Roche.
Conil, es una ciudad con historia, con mucha cultura por ver y descubrir. Es rica en lugares con
encanto, que todo amante a viajar tendría que descubrir.
Ayer estuve en Conil y os recomiendo que ustedes no lo dejéis para mañana…